Los secretos del nuevo mercado laboral

 En rrhh

El mercado laboral está viviendo una de sus mayores transformaciones, por diversos motivos. Los candidatos y candidatas presentan perfiles muy competitivos y son personas perfectamente preparadas pero… ¿por qué hay veces que no les contratas?

No se ajusta la oferta y la demanda laboral

Según un reciente estudio de la UE (Joint Employment Report 2017) existe un desajuste entre las ofertas de empleo que publican las empresas y los perfiles de las personas que están interesadas en las mismas. Vemos trabajos cada vez más complejos por cuestiones tecnológicas y compañías que afrontan nuevos escenarios que antes no habían experimentado como por ejemplo la internacionalización o la exportación de sus productos.

Por otro lado, los candidatos y candidatas tienen una formación sobrecualificada y en otras ocasiones no cuentan con la experiencia necesaria que necesita la empresa.

No podemos culpar a ninguna de las partes pero sí que es una situación que se puede solucionar: como reclutador, deberás de hacer perfiles más realistas, buscar a personas que cuenten con un potencial y una proyección acorde con lo que precisas, no sobre valorar los requerimientos de tu vacante,…

La formación: necesita mejorar

Personalmente, me he encontrado con instituciones académicas que no forman completamente a las personas. En las Universidades se crean títulos académicos propios que no sirven para nada como los másters en “International Business” (que hay ya muchos en el mercado y por cierto, todos son los nº1 respectivamente) o en “Protocolos”, argumentando todos ellos que esa inversión repercutirá en la mejora de la empleabilidad. Pero en absoluto. Lo único que hacen es que las personas pierdan parte de su vida personal en una formación que les convierten en seres sobrecualificados y que retrasen su incorporación en el mercado laboral (o si ya están trabajando, sean “caros” para un cambio laboral).

En muchas enseñanzas superiores se aporta mucha teoría pero hay escasez de información sobre cómo se trabaja dentro de una empresa. Hay poca parte práctica y/o seminarios donde participen personas que cuenten su propia vivencia. En mis estudios nunca olvidaré la frase de un profesor: «simplifiquemos la realidad»… pero, ¿entonces? ¡Estábamos obviando factores y elementos que en la vida laboral sí que están presentes!

Al final, todos estamos verdes cuando afrontamos un empleo y creo que las instituciones académicas podrían prepararnos en este campo muchísimo mejor.

Las becas y las prácticas se desaprovechan

Los estudios donde hay parte de horas de prácticas en empresas, a mi juicio, éstas son insuficientes y la calidad de las mismas deja que desear en algunas ocasiones. Muchas personas empiezan con ilusión y con ganas y si no se les «alimenta», se acaban frustrando. Los programas académicos son pocos realistas.

Por otro lado, también nos encontramos con los “abusos” sobre la normativa en aspectos de becaria. Para el Ministerio de Empleo, las becas y las prácticas consideradas no laborales, son periodos donde las personas no cotizan por desempleo (pero sí para la jubilación y para las IT, por ejemplo) porque no se considera una relación laboral. Que alguien tire la primera piedra si ha sido becario/a o practicante «no laboral» y no ha realizado una actividad profesional… Pues eso, si no se regula mejor las becas, las personas optarán por otro tipo de empleo y se perderá ese talento.

Los Millenials y el empleo

Son las nuevas personas que se están incorporando al mundo laboral. Chicos y chicas que viven en la era de la información desde que llegaron al mundo, que han nacido con un smartphone bajo el brazo, que quieren algo de manera inmediata… Todo esto influye en la contratación del candidato/a y por ende, a la empresa.

Por circunstancias que muchos y muchas ya conocemos, hay que olvidarse de que un empleo fijo era para toda la vida. En el mercado laboral, ya no se promociona desde dentro de la empresa y sinceramente, es una pena. La nueva fórmula de crecer es desde fuera, buscando empleos mejor remunerados o siendo contactados por la competencia. Solución (si eres empresario/a): atiende y escucha a tus empleados/as

Faltan buenos gestores de RRHH

Cuando tienes una vacante en tu empresa, tienes la oportunidad de ajustar tus necesidades con la proyección que necesitas. Es decir, ha llegado el momento de contratar a alguien bien preparada y con ganas de hacer crecer tu negocio.

Pero un buen gestor no es esa persona que encuentra al candidato/a excelente, si no aquella que si no lo encuentra, mejora las cualidades y consigue hacerle crecer. El que aprende cómo funciona la mente del otro/a. El buen gestor es el que consigue ser un tutor, ser una referencia para esa persona y crea algo que cada vez veo menos y que consigue transmitir: compromiso y sentimiento de empresa.

Conclusiones

Por el lado de las empresas, me atrevo a decir:

  1. Hay que atender a la realidad. Nunca encontrarás a la persona perfecta. Se selecciona a la más idónea.
  2. Las empresas y las instituciones académicas deberían de mejorar la normativa laboral referente a las becas y las prácticas curriculares para que sean de calidad.
  3. Retén al talento. No lo pierdas. Los/as trabajadores son tus clientes internos.
  4. Se ha perdido el/trabajador/a que se casa con la empresa. Mejora la atención y promociona a tus empleados/as
  5. Deja de medir la productividad de tu empresa con KPI’s antiguos. Hacen que se nuble la visión y el futuro de la empresa. Busca a un buen gestor de RRHH.
  6. Es necesario crear un sentimiento de empresa.
  7. Adáptate a la realidad y usa las RRSS para buscar a tus candidatos/as.
  8. Fomenta la gestión del salario emocional. Remunera el conocimiento, no sólo la experiencia.
  9. En relación con el punto anterior, trabaja la inteligencia emocional.
  10. Mejora tus capacidades comunicativas. Proyecta una imagen corporativa y preocúpate de que sea atractiva.

Por el lado de los candidatos/as:

  1. No te apuntes a lo loco a toda formación de másters o de posgrado. Si no tiene que ver con tu experiencia laboral o crees que no te va a ayudar a encontrar un empleo, aborta misión.
  2. Mejora la actitud en tu puesto de trabajo. Bienvenido a Matrix: ya estás en el mundo real. No contarás con la ayuda de tu familia para siempre.
  3. Hay que ser pacientes y persistentes. No tires la toalla a la primera de cambio. Es importante respirar, pararse a pensar, reflexionar y actuar.
  4. Si te interesa el empleo y tienes interés en la empresa, síguela en las RRSS como LinkedIn o Facebook Ads.
  5. Tolera el que te digan “no”.
  6. Nadie te regalará nada, así que esfuérzate y olvida tu ego.
  7. Deja de ser un “comodón/a”. Levántate y busca el empleo que quieres. Nadie irá a por ti salvo que seas alguien reconocido en tu sector.
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