Cómo gestionar tu prevención de riesgos laborales

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¿Sabes cómo gestionar la prevención de riesgos laborales de tu empresa? ¿Estás seguro de que cumples adecuadamente con la legislación? La Ley de Prevención de Riesgos Laborales (LPRL) y el Reglamento de Servicios de Prevención (RSP) fijan cuatro modalidades para implantarla y elegir una u otra depende de varios factores. En este artículo te orientaré sobre cada tipo.

Cómo elegir la forma adecuada

Deberás tener en cuenta:

  1. El número de trabajadores en la empresa.
  2. La peligrosidad de las actividades que realizas.
  3. Los riesgos que están expuestos los trabajadores.

Lo único que te va a exigir la legislación es que el modelo escogido para la organización de la prevención sea el adecuado para llevar a cabo la actividad preventiva. Para ello, como empresario, tendrás que rodearte de personas en número suficiente y formadas convenientemente para desarrollar las tareas correspondientes de la manera más eficaz posible.

Modalidad 1 – La gestión por el propio empresario

Es la típica en pequeñas empresas, para evitar obstáculos innecesarios en el desarrollo de la actividad preventiva. Para que sea tu modalidad, tienes que cumplir con los siguientes requisitos:

  1. Ser una empresa de hasta 10 trabajadores o de 25 si sólo tiene un único centro de trabajo.
  2. Tus actividades no están encuadradas en el Anexo I RSF: trabajos con exposición a radiaciones ionizantes, con exposición a agentes tóxicos y muy tóxicos, trabajos de minería a cielo abierto, de inmersión bajo el agua, empresas de pirotecnia, producción de gases comprimidos o con riesgos eléctricos de alta tensión.
  3. Que el empresario desarrolle de manera habitual su actividad profesional en el centro de trabajo.
  4. Que tenga la formación especializada suficiente. Con un Curso Básico de Prevención es suficiente.

Pros: La gestión de la prevención es directa y en todo momento, el empresario sabe las incidencias a solucionar.

Contras: Requiere de tiempo y normalmente no se gestiona adecuadamente porque no reparamos en la formación. Además, se tendrá que contratar los servicios de la vigilancia de la salud (p. ej. si un trabajador quiere hacerse el reconocimiento médico laboral, la empresa deberá de contratar a un centro médico. Si llega el caso, habla con tu Mutua de accidentes de trabajo que te indicará la que tenga concertada).

Modalidad 2 – Asignación de trabajadores

En este caso, el empresario elige a uno o varios trabajadores para que desarrollen las actividades de gestión de la prevención. Los trabajadores pueden compaginar esta tarea con su actividad diaria. La organización de la prevención no supone una dedicación exclusiva. Requisitos:

  1. No tener contratado un Servicio de Prevención Ajeno.
  2. No disponer de un Servicio de Prevención Propio ni cumplir con los requisitos necesarios que obligan a disponer de uno (te lo explico en el artículo. ¡Sigue leyendo!).
  3. Las actividades de la empresa no están encuadradas en el Anexo I del RSF: trabajos con exposición a radiaciones ionizantes, con exposición a agentes tóxicos y muy tóxicos, trabajos de minería a cielo abierto, de inmersión bajo el agua, empresas de pirotecnia, producción de gases comprimidos o con riesgos eléctricos de alta tensión.
  4. El trabajador/es asignado/s deben de contar con formación suficiente. Con un Curso Básico de Prevención es suficiente pero es recomendable disponer de un Curso Superior.

Pros: Al igual que en la modalidad 1, la gestión de la prevención es directa e inmediata.

Contras: Es necesario delegar en una persona y darle formación especializada adecuada. Además, el empresario tendrá que contratar los servicios de la vigilancia de la salud, como en la modalidad 1.

Modalidad 3 – Servicio de Prevención Ajeno

Es la más habitual. La empresa contrata con una entidad externa, especializada y con los medios necesarios, la gestión de la prevención. Consigue externalizar todas las tareas relacionadas con la prevención de riesgos laborales. Contamos con los siguientes requisitos:

  1. Que la designación de uno o varios trabajadores sea insuficiente o inadecuada (por esta razón es la más usada).
  2. Que las tareas relacionadas con la prevención se haya asumido parcialmente con medios propios (p.ej. una persona supervisa el control de EPI’s, revisa la adecuación de los equipos de trabajo,…).

Hay que tener en cuenta que la empresa que contratemos como servicio de prevención ajeno tenga al personal, medios, equipos, instalaciones necesarios y que cuente con la acreditación por la Administración laboral y sanitaria correspondiente. Como consejo, solicita información sobre cómo se organizan, qué tipo de respuesta dan a ciertos problemas, localización de las clínicas para realizar los exámenes médicos,… Te dejo un enlace del Ministerio de Empleo por si te puede servir de ayuda: https://expinterweb.empleo.gob.es/serpa/pub/inicio

Esta modalidad es compatible con el servicio de prevención propio.

Pros: La empresa tiene cubierto todas las áreas en prevención, incluyendo la vigilancia de la salud (informes y pruebas médicas).

Contras: Su contratación tiene un coste (aunque cierto es que la seguridad, no tiene precio).

Modalidad 4 – Servicio de prevención propio

Se da en circunstancias especiales. Varias personas de la propia empresa forman parte del equipo de prevención de la compañía. A diferencia de la modalidad 2, este grupo elegido deben de dedicarse exclusivamente a las actividades de prevención y forman un departamento independiente, como el de ventas, compras, almacén… Los requisitos que tienes que cumplir para tener un servicio de prevención propio son:

  1. Empresas que tengan más de 500 trabajadores.
  2. Empresas de 250 y 500 trabajadores siempre y cuando SÍ desarrollen actividades del Anexo I del RSF: trabajos con exposición a radiaciones ionizantes, con exposición a agentes tóxicos y muy tóxicos, trabajos de minería a cielo abierto, de inmersión bajo el agua, empresas de pirotecnia, producción de gases comprimidos o con riesgos eléctricos de alta tensión.
  3. Que lo decida la Autoridad Laboral.

Quién forme parte del equipo de prevención propio debe de contar con formación especializada en prevención (curso Básico y/o Superior). Si no hay ninguna persona especializada en Medicina del Trabajo para realizar exámenes médicos laborales, la empresa tendrá que contratar este servicio con una entidad externa.

Esta modalidad es compatible con el servicio de prevención ajeno.

Pros: La empresa tiene un equipo de trabajo especializado en la prevención y cuya dedicación es exclusiva a ello.

Contra: Si no cuenta con los medios necesarios y/o falta alguna persona con experiencia y conocimientos en Medicina del Trabajo, hay que buscar un servicio de prevención ajeno que te complemente.

Espero que te haya sido útil mi artículo y sobretodo, te haya aclarado cómo organizar tu prevención de riesgos laborales.

Yo puedo ayudarte en las modalidades 1 y 2 ya que cuento con la titulación superior en PRL. Si quieres que te oriente, ¡no dudes en escribirme!

Artículos recientes
  • Mónica
    Responder

    ¿porqué únicamente indicas «curso básico y/o superior»? No nos olvidemos de los técnicos intermedios. Muchas veces mejor preparados que técnicos superiores.

  • Carlos Arráez
    Responder

    Hola Mónica.

    Agradezco tu comentario!! Tienes toda la razón!! No me puedo olvidar de los técnicos intermedios porque seguimos estando ahí y mi intención, en la exposición del artículo, era la de integrarlos con los de nivel superior.

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